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Cómo detectar fugas de amoniaco

PORQUÉ, CUÁNDO Y CÓMO

Las aplicaciones del amoniaco anhidro, son muy diversas. Desde su identificación aislada en 1756 se adoptó primero con fines bélicos y después como fertilizante agrícola así como limpiador, componente en procesos químicos diversos, en industrias metálicas, textiles y refrigeración e inclusive como combustible.

Sin embargo e independientemente de su uso, el amoniaco representa un cierto riesgo a la salud de los seres vivos en entornos no controlados, por lo que actuar de manera pro activa y segura es un buen hábito para cualquier organización que lo maneje.

POR QUÉ IDENTIFICAR FUGAS

El amoniaco en estado gaseoso (por encima de los -20 °C a presión atmosférica) puede representar riesgos para la salud. En general se considera que arriba de las 50 ppm (Limite de exposición permitida por OSHA) existe un riesgo relevante que merece ser atendido de manera inmediata.

Regularmente, el amoniaco atraviesa componentes con piezas estáticas y móviles, las cuales siempre requieren de sellos, empaques y ajustes que buscan lograr la perfecta hermeticidad. Pero como sucede siempre en el mundo real, los materiales pierden sus propiedades iniciales y las condiciones de trabajo pueden acelerar este proceso, liberando cantidades de amoniaco en intensidad e intervalos de tiempo variables. Las fugas más usuales provienen de válvulas, mangueras, transductores, bombas y compresores, pero pueden existir en líneas de tubería fija o uniones por soldadura también.

CUÁNDO BUSCAR FUGAS EXISTENTES O POTENCIALES

Lo primero que debería de detonar el proceso de búsqueda de fugas es la aparición del olor característico del amoniaco (olor picante químico y penetrante), así como la constante detección de amoniaco mediante sensores fijos industriales.

Debido a la complejidad y adaptación de cada sistema de almacenamiento, refrigeración o procesamiento del amoniaco, no existe una regla general de periodicidad de inspecciones en ausencia de olor o detección por instrumentos, pero podemos establecer una operación segura en sistemas fijos con buen estado aparente, cuando se realizan inspecciones al menos 1 vez al mes.

Si los equipos tienen una vida útil reducida (con alta corrosión por ejemplo), o reciben un trato severo dinámico los intervalos de inspecciones pueden llegar ser necesarios hasta 1 vez por semana, pero en este caso lo más importante es buscar una acción correctiva pronto, y buscar una operación segura mientras se puede resolver el problema principal.

CÓMO DETECTAR FUGAS DE AMONIACO

Inspección en búsqueda de fugas de amoniaco

El método más económico y práctico para el personal que opera con el amoniaco son las mechas de azufre. Este producto que genera una reacción química con el amoniaco, ayuda a detectar rápidamente las fugas con poco tiempo personal atento a las inspecciones y equipo de seguridad básico. El método general es el siguiente:

Encendido de una mecha de azufre
  • Recomendamos ampliamente utilizar lentes de seguridad y cubre bocas.
  • Encender una mecha (como se enciende una vela)
  • Con la mecha encendida, pasar cerca de todas las uniones, partes móviles, oxidadas, desgastadas o con sospecha de fuga de manera lenta y cercana, como si se estuviese pintando con aerosol. *Esto aplica para todas las líneas de tubería, mangueras, conexiones, compresores, bombas, etc.
  • Durante el proceso mencionado anterior, prestar mucha atención a la aparición de líneas de humo blanco que se desplazan en alineación con la presión del amoniaco. Este es el indicador visual del origen de la fuga.
  • La reacción anterior puede generar una capa blanca parecida a pintura en aerosol sobre las superficies, lo cual marca la ubicación de la fuga, por lo que aún después de realizar la inspección con la mecha recomendamos inspeccionar visualmente en busca de esto para evitar omitir alguna por la perspectiva limitada o la atención durante.
Nube de gas blanco y película sobre superficie cercana a la superficie
  • *Puede aparentemente no percibirse la flama de la mecha, debido a su baja emisión de luz visible, tener cuidado.
  • Una vez inspeccionadas todas las zonas potenciales o bajo sospecha de fuga marcar con algún elemento visual la ubicación y gestionar su corrección correspondiente.

Adicional al método mencionado, es posible (como se comentó en párrafos anteriores) detectar fugas mediante instrumentos de medición. Los equipos de detección de amoniaco (y muchos otros gases) son instrumentos muy valiosos que brindan certeza sobre la concentración promedio del área sobre la que realizan la medición, pero no sobre su ubicación puntual, debido a su diseño principalmente.

Dräger Polytron 2000
Equipo de detección de amoniaco fijo

Estos equipos requieren calibración continua para funcionar de manera adecuada, y es recomendable contar con alguno de ellos en puntos estratégicos que pueden alarmar sobre pequeñas fugas en espacios contenidos o cerrados. Son el elemento perfecto para actuar de manera pro activa junto con la detección puntual utilizando mechas de azufre.

APOYO Y SOPORTE

En caso de requerir soporte para atención a fugas, mechas de azufre, detectores fijos o portátiles para detección de amoniaco, no dude en contactarnos mediante el correo ventas@qrindustrial.com o al teléfono 33-10-86-18-70 Ext 101.

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